El municipio de JUMILLA (MURCIA) está
situado en una meseta salpicada de pequeñas elevaciones. Su altitud
media oscila entre los 200 y los 600 m, y la sierra de El Carche alcanza
la mayor elevación de la demarcación, con 1.375 m.
El clima de la zona se caracteriza por una temperatura
media de 15 ºC, si bien se registran grandes contrastes térmicos,
con máximas que superan los 40 ºC y mínimas por debajo
de 0 ºC. Las precipitaciones son escasas, en torno a 300 mm anuales.
Los últimos ejemplares de encinas se concentran
en algunas umbrías de las sierras. El pino carrasco se encuentra
perfectamente desarrollado, y en alturas superiores a los 900 m se hace
presente el carrascal mesomediterráneo.
La fauna que habita en la comarca puede clasificarse
en dos grandes grupos: la de las zonas de cultivos o espacios abiertos,
y la de los pinares o áreas de densa vegetación en las montañas.
Rapaces, gatos monteses y jabalíes comparten hábitat en
las sierras con liebres, codornices y perdices.

En
el Museo del Vino Juan Carcelén, fruto de una colección
particular, se celebran degustaciones, y fué fundado en 1970.
En este se exponen herramientas y útiles de
poda y vendimia, antiguas vasijas y medidas de vino, bombas de trasiego,
prensas de uva del siglo XIV, toneles singulares, herramientas de tonelería,
etc., así como colecciones de utensilios, herramientas, aparatos,
máquinas, etc., relacionadas con el cultivo de la vid y el trabajo
del vino en Jumilla.
El museo contiene un aula de cata y biblioteca.
También pueden visitarse algunas bodegas
del término municipal. El Ayuntamiento ha establecido las siguientes
rutas del vino: casco urbano, sierra de Santa Ana, sierra de El Carche,
Jumilla-Ontur-Hellín, y Jumilla-Yecla.
En el casco viejo de Jumilla se percibe su historia
en las casas solariegas y en la rejería de algunos edificios. En
la calle Rico se conserva la casa del barón del Solar y en el popular
Jardinico de las Ranas, el Museo Arqueológico Municipal Jerónimo
Molina
 Desde
el Monasterio de Santa Ana, en la sierra del mismo nombre, se goza
de una alta y despejada panorámica. La iglesia, del siglo XVI,
alberga las veneradas imágenes de Santa Ana, la popular abuelica,
y del Cristo amarrado a la columna, de Salzillo.
Se puede hacer senderismo por las vastas llanuras
de la meseta y practicar deportes de riesgo en barrancos como el de Guarafía,
Torcal, Jaral o San Cristóbal.
La sierra de El Carche, de 1.375 m de altitud, se cierra
sobre sí misma y guarda sus valores naturales en un entorno de
mucha paz. Cabe destacar el carrascal de Guarafía, un tipo de matorral
exclusivo de las zonas altas, y algunos ejemplares de pino laricio.
La sierra del Buey, con sus estratos verticales, constituye
la puerta de acceso al municipio. Otros espacios recomendables son la
Pedrera, la Cingla o el Encabezado.
A tres kilómetros se encuentra la cueva del
Peliciego, en cuyo interior se documentaron pinturas rupestres esquemáticas
del llamado estilo levantino.
En
cuanto al Castillo de Jumilla, sus primeras fortificaciones se
remontan a la Edad de Bronce y civilización tras civilización,
se han ido sucediendo en él, debido en gran parte a su situación
privilegiada. En la Edad de Hierro, formaron los íberos un gran
poblado fortificado y más tarde entran las legiones romanas y fortifican
el cerro, construyendo parte de la muralla que se conserva hoy día.
De esta época se encuentran restos de cerámica Terra
Sigillata del siglo I d. C., lo que nos da una idea, de la temprana
penetración, en Jumilla, de las legiones romanas.
Transcurren siete siglos, hasta que en abril del año
713 las tropas árabes cruzan las tierras de Jumilla en su intento
de penetración por la península y comienzan la construcción
de la fortaleza árabe, sobre las antiguas ruinas romanas. La estancia
de los árabes en Jumilla fue de cinco siglos, hasta que en el año
1241 fue conquistada por las tropas de San Fernando, integrándose
por primera vez a la corona de Castilla.
Al año siguiente de la conquista, el rey don
Alfonso X el Sabio hizo regalo a Jumilla de una imagen de la Virgen de
Gracia, construyéndose una ermita, hoy en ruinas, sobre lo que
fuera la antigua mezquita árabe.
En 1288 se rinde el reino de Murcia a la corona de Aragón,
por lo que el Castillo de Jumilla pasa de castellano a aragonés,
cosa que no gustó a los habitantes de Jumilla y su castillo, por
lo que mandaron pedir al rey de Castilla don Pedro I que conquistase el
castillo para la corona de Castilla, a lo que accede en la mañana
del 27 de abril de 1358, concediéndole el rey a Jumilla los privilegios
de Carta Puebla y al mismo tiempo el actual escudo de la ciudad, basado
en dicha batalla.
En 1461 el marqués de Villena levantó
la fortaleza casi tal como la conocemos hoy día, con sus tres pisos,
sótano y terraza, poniendo en ella el escudo de sus armas.

Uno
de los platos típicos de la gastronomía local es el gazpacho,
su base es la "torta de gazpacho", una torta hecha con harina
de trigo y agua sin levadura. Es un plato de tradición judía,
cocinado con carne de caza y caracoles serranos.
A tan ancestral recetario pertenecen también
el "trigoentero", plato elaborado con trigo machacado,
aceite, sofrito de tomate, ajos y cardos, y la "gachamiga",
comida de invierno hecha a base de harina, aceite, ajos, agua y sal.
El
contundente "mortirigüelo" se elabora cuando hay
matanza. Se hace con el hígado, la sangre del animal y gran cantidad
de especias.
El relleno de pelotas consiste en pan rallado,
hígado de cerdo, sangre de pollo, huevos, ajos, piñones,
limón y sal.
Empanada de Patata: masa de harina, patatas fritas,
huevos cocidos, atún en aceite y escabeche, piñones y perejil.
En el capítulo de la repostería destacan
los sequillos, los rollos de vino y las "cristóbalas".
En las calles Cura Abellán y Barón del
Solar hay establecimientos que venden vinos de Jumilla y queso, tierno
y fresco hecho con leche de cabra de raza murciano-granadina, que goza
de gran popularidad en Jumilla.
El vino con Denominación de Origen Jumilla
se obtiene principalmente de la variedad
de uva monastrell, aunque en los últimos años se han incorporado
otros tipos. Los vinos se caracterizan por su gran calidad, aroma suave,
sabor afrutado, y una gama de colores que les da personalidad propia.
En
la actualidad, la gama de los Jumilla abarca desde el vino joven de la
vendimia del mismo año a los vinos añejos envejecidos en
roble viejo y de un paladar superior, pasando por los reserva de dos y
cinco años, que tanto prestigio han dado a la población.

Feria de Jumilla (Fiestas de la Vendimia)
Fechas: de inicio: 15 de agosto - 22 de agosto
En el jardín del Rey Don Pedro se programan actuaciones
teatrales, zarzuela, un Festival Nacional de Folclore, concursos de cata,
cabalgatas, elección de la reina de la Vendimia y encuentros de
moros y cristianos. Una peculiaridad es la llamada fuente del vino, que
lo vierte por sus numerosos caños.
San Antón
Fecha17 de enero
La imagen del santo es trasladada al domicilio de la
Camarera del santo de ese año, arden hogueras y se disparan carretillas.
La camarera es la mujer encargada de guardar en su hogar la imagen del
santo durante un año.
Semana Santa
Desfilan en procesión tronos de gran valor artístico,
entre los que destaca el Cristo amarrado a la columna, de Salzillo. De
las procesiones sobresalen las del Silencio, del Calvario y del Santo
Entierro, el Viernes Santo. La Caramelada desfila el Domingo de Resurrección
y se festeja con dulces y tracas.

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